Empty Avatar
tisdag 24 maj 2022

Conocí a Ana y a José hace casi dos años- Parece que la

pandemia les dió tiempo para fantasear con un trío y a finales de agosto de 2020 nos conocimos en un bar al sur de la ciudad. Hubo click al instante entre Ana y yo y a las dos semanas de ese contacto tuve la suerte de apadrinarlos como pareja swinger y hasta el día de hoy nos hemos visto con regular frecuencia en unos encuentros llenos de lujuria en un hotel por la salida a Cuernavaca. Es fecha que José aún se sorprende de la sexualidad tan agresiva que tiene su esposa cuando está con nosotros dos.

- No le conocía a Ana esta manera de ser tan abierta, tan directa y tan exigente con lo que quiere.

Ellos viven al sur de la ciudad a diez minutos de donde yo trabajo y esto nos ha facilitado encuentros que se han tornado excitantes y llenos de adrenalina, como son todas las fantasías.

José tiene una voyager azul que casi nunca maneja, solo cuando van a ir de fin de semana a Morelos a visitar a sus familiares. Un día me contactó para proponerme algo: tenía la fantasía de ver a Ana en la camioneta y quería que yo los acompañara.

Quedamos de vernos a las diez de la noche así que llegué, estacioné el auto y me subí al asiento trasero donde ya me esperaba Ana con un vestido pegado; José comenzó a manejar sin rumbo definido sobre periférico y no había avanzado ni veinte metros cuando Ana me hizo notar no llevaba ropa interior, y antes de que se lo pidiera ella ya me estaba atendiendo con un oral delicioso. José no iba con mucha velocidad pues iba volteando cada que el tránsito de Periférico e Insurgentes se lo permitía.

Le dije que tomara hacia el bosque de Tlalpan, pues imaginé que podría ser un lugar ideal para estacionarse; encontramos un lugar oscuro pero que permite ver cuando viene un auto desde al menos 60 metros en ambas direcciones lo que permite detener la acción en caso de que sea una patrulla, como ya nos sucedió dos veces.

Me faltan palabras para describir los orgasmos que Ana ha tenido en ese paraje. Hemos visitado el bosque de Tlalpan por lo menos 6 veces, hemos paseado por el Blvd de la Luz en donde encontramos un lugar totalmente aislado donde no se aparece nadie y donde descubrimos que Ana tiene un squirt abundante cuando se viene mientras le doy oral.

Descubrimos otro lugar en la Del Valle, en la calle de Magdalena donde la oscuridad nos ha dado momentos deliciosos. Las últimas veces que hemos salido en la camioneta José nos ha preparado los asientos de tal manera que Ana me monta hasta terminar y luego se sienta en la orilla del asiento para que yo levante sus piernas y la penetración sea lo más profunda, como le gusta.

Hemos ido atrás del teatro de insurgentes donde una vez una pareja se acercó a preguntar por una dirección, y cuando vieron que yo le estaba comiendo el sexo se fueron espantados, pero regresaron a los cinco minutos a pedirle permiso a José para entrar a la camioneta y ver. No se animaron a nada más, pero fue excitante tener público los minutos que estuvieron con nosotros.

Esta semana me invitaron de nuevo a dar un tour en la voyager, el jueves a las diez. Así que si pasan por la calle del bosque de Tlalpan, o por alguna calle escondida por el blvd de la Luz y ven una voyager estacionada en un lugar oscuro, pueden estar seguros que Ana y yo estamos disfrutando mientras José va de chofer.